Al ritmo del algortimo, columna de Óscar Acevedo – Música y Libros – Cultura




“Descubrí” (después entenderán las comillas) al pianista y educador Hal Galper en un pestañeo mientras terminaba de visualizar un video en Youtube. El “descubrimiento” no resultó ser casual sino una sugerencia programada por el algoritmo de esta plataforma que le muestra al internauta opciones de videos similares a los que consume habitualmente.

Supongo que muchos de ustedes han caído en la curiosidad de ver los videos que en aparente espontaneidad les sugieren las plataformas digitales, aunque muchas veces resulten ser cosas sin interés.

Pues bien, este audiovisual donde Galper habla de rutinas de práctica resultó ser de gran utilidad no solo para mi sino para mis estudiantes por una razón elemental. Sentado junto al piano pero sin tocar una nota, este curtido educador nos explica que la rutina mas importante para entrenarse en cualquier oficio es solo una: el gozo.

Esta cualidad de la música como un juego es muy fácil de olvidar cuando uno se interna en las complejidades mecánicas de sacarle un buen sonido a su instrumento, o cuando uno se sumerge en partituras que no lo convencen o no están a su alcance.

Desde la perspectiva de un profesor con amplia experiencia en la dirección musical, Galper ha llegado a la conclusión de que el ambiente de terror que se respira al comienzo de un ensayo es nocivo para lograr un buen acople.

Eso lo vivimos a diario en los salones de clase y de ensayo donde se llega con la intención de hacer bien las cosas pero la falta de preparación y de convicción del músico contaminan su desempeño individual e intoxican el ambiente de trabajo del grupo.

En ese punto es cuando Galper sugiere acudir a la motivación inicial que nos llevo a dedicarnos a la música. Esa misma pregunta la he llevado al salón de clase cuando algo no funciona, ¿Porqué se dedicó usted a la música? La respuesta se repite invariablemente de puesto en puesto: porque me gusta. Pero el amor por el oficio se extravía con facilidad por miles de razones personales y externas que no vale la pena debatir.

El único salvavidas en ese momento crítico es evaluar si el disfrute sigue encendido o si ya se apagó. Les dejo por aquí esa inofensiva preguntica cortesía del algoritmo de Youtube y del profesor Galper, quizás la respuesta les devuelva el ánimo y la fe en su profesión.

ÓSCAR ACEVEDO
Músico y crítico musical
Correo: acevemus@yahoo.com



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