Ana Rebana, una barra entre lo saludable y lo indulgente – Gastronomía – Cultura




Cuando pensó en Ana Rebana, su fundadora, Katherine de Brigard, quería responder a esa búsqueda del público por lo saludable. Imaginó una barra de numerosos ingredientes, algunos con procesos como el encurtido, buscando sabores más divertidos. “Tratamos de que los sabores fueran fuertes, agradables y diferentes”. Con estos ingredientes, quería que el público mismo armara sus wraps o tazones tipo ensalada a su propio gusto.

Pronto descubrió una paradoja: “La gente dice que quiere ir a un lugar hipersaludable, pero al final elige ingredientes o combinaciones de casa”. A eso le atribuye que la mezcla más vendida de Ana Rebana sea la que bautizó como ‘piropo latino’, una mezcla que lleva tomate cherry, zanahoria acaramelada, plátano dulce, frijolitos negros, aguacate, queso costeño agridulce y una opción de proteína que puede ser pollo asado o carne desmechada.

La mezcla puede complementarse con una de las siguientes bases: lechuga, quinua, arroz, pasta, wrap o pan de sándwich.

Así, en Ana Rebana conviven las dos opciones: la posibilidad de probar mezclas consideradas bajo la etiqueta saludable y las que De Brigard llama indulgencias, que partieron de una colombianización del concepto. “Incluimos ingredientes como platanito dulce, papa criolla, viruta de plátano o queso costeño frito”.

Ana Rebana abrió en el 2017, este año inauguró ya una segunda sede, y en poco más de un mes abrirá la tercera. Su fundadora se enorgullece de decir que desde los ingredientes hasta el pan (con la sola excepción del pan servilleta del wrap), pasando por las salsas y sopas, todo se prepara en su centro de producción, lo que le permite controlar su calidad.

Hay oferta de desayuno (en la que se consiguen económicos minisándwiches de pan de molde, jamón y queso) con una propuesta que busca estar a la par de Tostao. Para el almuerzo tiene su famosa barra, en la que además de los bocados mencionados ofrece galletas y tortas sin gluten o azúcar y mezclas de jugos.

Restaurante Ana Rebana

Algunos de los platos del Restaurante Ana Rebana, Wrap Piropo Latino.

“Ninguna de nuestras sopas lleva crema o harina”. Estas pueden ir en combo con la elección principal, lo mismo que los jugos. El concepto es comida buena onda, porque pretende tener buena energía con la gente, que salga más contenta de lo que entró; por eso, el servicio es más cercano y amigable”.

En efecto, cada persona tras la barra saluda al cliente por su nombre y lo guía sonriente por los ingredientes y sus combinaciones.

Puede explicar, por ejemplo, que la ‘bella chao’ o el ‘beso a la francesa’ son las opciones que la casa considera más saludables. Esta última lleva berenjenas al romero, zuchini, pesto y cebollitas caramelizadas. Cada una lleva su vinagreta recomendada (desde la miyagi, de marcada influencia oriental, hasta la balsámica con énfasis en el sabor de la albahaca), pero todas las mezclas pueden modificarse a gusto del comensal.
En bebidas, hay jugos y refrescos como el agua de flor de Jamaica, limonada sin azúcar o aguapanela con limón. “Nada se endulza –dice De Brigard–, salvo algunos jugos que llevan miel”.

¿Cuándo y dónde?

Ana Rebana. Sedes: Calle 93 n° 12-08 y calle 99 n° 14-99.
Abierto de 8 a. m. a 6 p. m.
En julio abrirá una nueva sede.
www.anarebana.com

LILIANA MARTÍNEZ
CULTURA



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