Ciclo Rosa se realiza en Bogotá, Medellín y Cali – Cine y Tv – Cultura




Pedro Lemebel ostenta la dualidad de ser un escritor famoso, pero no tanto un artista de performances, una actividad que ejerció a la par de la literatura. Era un activista de la causa LGBTI que en plena dictadura en Chile no calló una sílaba, sin importarle las consecuencias. Creció y murió en el arte y, ahora, su mítica figura es rescatada por su compatriota Joanna Reposi Garibaldi en el documental Lemebel.

“Era un tipo que en los 80 estaba diciendo lo que nadie quería escuchar en un país homofóbico; pero, hoy, su discurso sigue siendo muy actual, porque estamos viendo un retroceso en el mundo con el crecimiento de corrientes conservadoras que están atentando con las libertades que ya estaban adquiridas. Él fue un visionario”, le cuenta a EL TIEMPO Reposi acerca de su filme, que anoche inauguró el Ciclo Rosa y tendrá una exhibición destacada durante el certamen que este mes llegará a Bogotá (hasta el 11 de agosto), Medellín (Centro Colombo Americano y la Cinemateca Municipal, del 6 al 11 de agosto) y Cali (Museo de Arte la Tertulia, del 22 al 26 de agosto).

Además de Lemebel, película ganadora del premio Teddy al mejor documental en el pasado Festival de Cine de Berlín, la edición 18 del Ciclo Rosa cuenta con una selección de queer de la misma Berlinale, una retrospectiva del director Derek Jarman, una curaduría del activista y cineasta chino Popo Fan, una muestra de cortos colombianos y la exposición ‘Tu voz dice estoy aquí’, un homenaje al manifiesto Hablo por mi diferencia, autoría del chileno Pedro Segundo Mardones Lemebel.

Reposi, periodista, documentalista, artista visual y docente, recuerda cómo entabló una amistad con Lemebel, la cual fue el punto de partida del documental que contó con la coproducción de Señal Colombia y se verá por primera vez en el país.

“Conocí a Pedro en el 2000. Trabajaba en un programa de TV que se llamaba El show de los libros, en el que llevábamos literatura a la pantalla. Alguna vez tuve la tarea de hacer un capítulo sobre homosexualidad, y Pedro Lemebel era uno de los referentes, pero nunca atendió nuestra invitación. Así que decidí ir a buscarlo a la estación de radio en donde trabajaba, Radio Tierra. Allí hacía un programa feminista y muy político en Chile. Cuando salió, toda diva, nos mira de arriba abajo y nos dice: ‘¿Ustedes qué hacen aquí?’ Al final aceptó darnos la entrevista; hablamos como una hora.

Yo seleccioné su manifiesto –que fue histórico cuando el artista lo leyó en 1986–, que es uno de sus textos más emblemáticos, y le propuse a llevarlo a TV con fotografías, convertirlo en videoarte. Él quedó encantado, nos caíamos muy bien. Apenas se emitió el programa, me llamó, me dijo que le había gustado, y eso era raro porque él era muy reacio a aparecer en televisión, a las entrevistas. Ahí surge una amistad muy respetuosa por nuestros trabajos. Nos veíamos para tomar té, incluso”.

Documental Lemebel que se presenta en el Ciclo Rosa 2019

Pedro Lemebel murió en el 2015, a los 62 años.

Esa cercanía facilitó el trabajo documental…

Sí. Después de hacernos amigos, me fui a estudiar cine a Londres, pero siempre tuve la idea de hacer algo con Pedro y su obra performática, que era mucho menos conocida que la literaria.

A mi regreso en 2007, le dije y aceptó. Lo estuve filmando durante ocho años hasta su muerte. Fue un proceso intermitente; Pedro era una persona difícil, peleábamos, pasábamos hasta un año sin hablarnos y de repente me mandaba flores, con un mensaje: ‘No soy rencorosa’. Y ya, volvíamos a ser amigos y seguíamos filmando.
Mis grabaciones con él eran como charlas entre dos amigos, él me mostraba material, y yo le llevaba cosas. Eran relajadas.

La enfermedad se da antes de finalizar el filme….

Estábamos en grabaciones. Recogía mucho material con él, pero alternaba eso con otros trabajos del momento. Cuando él es diagnosticado con el cáncer, la película toma unas dimensiones tremendas. Cuando Pedro se muere, tengo la sensación de que me faltó conversar más con él, que no tenía suficiente material. Entonces empiezo a buscar a sus amigos más cercanos, a su círculo de hierro, gente que fue su amiga en distintos momentos de su vida, pero no me interesaba que ellos aparecieran en la película, sino que sus testimonios me ayudaran a terminar de construir el personaje.
Fue un año de investigación y de búsqueda de archivo audiovisual muy valioso; así que en total, dedicada al documental, fueron ocho años con él y dos más de registro adicional y montaje.

En tiempos de intolerancia, la historia de Lemebel se hace necesaria.

Totalmente. Su valentía, su dignidad y su consecuencia eran características; era un tipo muy valiente, porque surge en un momento político muy particular, en la dictadura más agreste de Latinoamérica y, luego, en la democracia no paró, siguió con fuerza en lo que defendía.

¿Cuándo y dónde?

La edición 18 del Ciclo Rosa se lleva a cabo en agosto, en Bogotá, Medellín y Cali. Toda la información de invitados y programación en www.cinematecadebogota.gov.co/rosa

SOFÍA GÓMEZ G.
Cultura@s0f1c1ta





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