Clamidiasis, herpes y sífilis, qué son y cómo tratarlas – Salud




Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) configuran un problema sanitario común que muchas veces se pasa por alto, dados su carácter vergonzante y una preocupante tendencia a la automedicación.

En esas condiciones, de acuerdo con Carlos Álvarez, expresidente de la Asociación Colombiana de Infectología, pueden progresar tanto que cuando los afectados consultan es porque los síntomas son muy graves o ya están presentes las complicaciones, que por supuesto hacen más difíciles sus tratamientos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), en este contexto, ha lanzado una alerta global en razón de que la epidemia del VIH y sus consecuencias han opacado la presencia de otras patologías igualmente graves que la gente termina desconociendo e incluso considerando una afectación menor.

Álvarez manifiesta que el desconocimiento de las ETS diferentes al VIH ha hecho que el 50 por ciento de ellas afecten a personas entre los 15 y los 24 años, lo que de por sí configura un verdadero problema de salud pública.

1. Clamidiasis

La Clamidia trachomatis es una bacteria que tiene gran afinidad por los tejidos genitales y es la principal causa de enfermedades bacterianas de transmisión sexual en adultos. Afecta el pene, la vagina, el cuello uterino, el ano, la uretra, los ojos y la garganta. Se transmite por sexo vaginal, anal u oral, pues la bacteria se concentra en el semen, el líquido preeyaculatorio y las secreciones vaginales.

Entre los síntomas están ardor al orinar, dolor durante las relaciones sexuales o en la región pélvica, flujos vaginales de color amarillo y olor fuerte, sangrado entre períodos menstruales y, en casos extremos, secreciones purulentas o lechosas. La mayoría de los afectados no presentan síntomas, por lo que pueden desconocer que padecen la enfermedad.

El diagnóstico se hace mediante un examen o con pruebas de laboratorio, y su tratamiento siempre incluye el uso de antibióticos y controles médicos. Entre las complicaciones están, en las mujeres, la enfermedad pélvica inflamatoria, los embarazos ectópicos y la infertilidad.

2. Herpes genital

Es una enfermedad muy común, causada por el virus del herpes simple tipo 1 o tipo 2. Se calcula que una de cada seis personas entre los 14 y los 49 años lo tiene, y se transmite por relaciones sexuales, anales, vaginales u orales. La forma más común es el contacto con personas que presenten lesiones activas por el virus (ampollas o llagas) o a través de secreciones genitales e, incluso, la saliva.

Entre los síntomas están dolor intenso y ampollas dolorosas en áreas genitales que se pueden convertir en llagas. En casos agudos puede haber inflamación de ganglios, y en ocasiones se presentan dolor, escalofrío, fiebre y sensación de cansancio. Los síntomas aparecen de dos a tres días después de contraer la infección, aunque a veces puede tardar años.

Como el herpes oral es causado por el virus tipo 1, puede transmitirse de la boca a los genitales por relaciones sexuales orales. El diagnóstico es clínico, y no existe una cura; sin embargo, algunos medicamentos pueden prevenir o disminuir la duración de los brotes.

3. Sífilis

Esta enfermedad es producida por la Treponema pallidum, una bacteria que se transmite principalmente por contacto sexual y actúa en diferentes órganos: entre 2 y 6 semanas después de incubarse produce úlceras indoloras parecidas a una herida abierta en los genitales. Esta lesión se conoce como chancro y por lo general se cura en pocas semanas.

Luego se inicia la sífilis secundaria, que aparece hasta seis meses después de la desaparición del chancro y se caracteriza por dolor de cabeza, fiebre, ganglios crecidos y lesiones rosadas y sin dolor en manos y plantas de los pies, además de verrugas cerca de donde se formó el chancro. Estas lesiones son sensiblemente contagiosas.

Luego, la sífilis entra en una tercera fase, que aparece entre 1 y 20 años después. Los órganos comprometidos son el cerebro y la médula espinal, aunque también puede haber trastornos oculares y del corazón. En esta etapa puede producir la muerte. El tratamiento se basa en antibióticos tempranos, después de identificar la presencia de la bacteria o cuando se sospeche.

4. Tricomoniasis

Es una enfermedad de transmisión sexual causada por un parásito llamado trichomonas vaginales, que coloniza fácilmente las vías urinarias y genitales tanto femeninas como masculinas. En las mujeres puede encontrarse en la vagina y la uretra, mientras que en los hombres habita en la uretra, la próstata y el epidídimo y no se encuentra en ningún otro órgano.

Los síntomas generalmente son picazón e irritación en la vagina o alrededor de ella, flujos abundantes, fétidos, algunas veces acompañados de sangre; inflamación en el área genital y dolor. En ocasiones puede haber ardor al orinar, irritación y picazón peneana.

El diagnóstico generalmente es clínico y se confirma a través de pruebas de laboratorio. El tratamiento se realiza con antibióticos específicos que deben administrarse por el tiempo adecuado y también en pareja. Por lo general, la presencia de trichomonas aumenta el riesgo de propagar otras infecciones de transmisión sexual, dado el carácter inflamatorio que dejan en las áreas pélvicas.

Fuente: Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos.

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