Conseguir que un bebé prematuro sobreviva tiene el coste más alto de la sanidad pública




Un bebé prematuro en una incubadora, en una imagen de archivo.
HM HOSPITALES

España es uno de los países con mejor salud neonatal. Lo aseguran los propios neonatólogos, que sin embargo advierten de que el aumento de los partos prematuros consecuencia del retraso de la maternidad puede poner en “quiebra” al sistema sanitario. Lograr que sobreviva un bebé de menos de 750 gramos supone más de 90.000 euros, el coste más alto de la sanidad pública.

Manuel Sánchez Luna, jefe del servicio de neonatología del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, explica que el descenso de la natalidad va en paralelo a un aumento de la prematuridad, que se sitúa en el 7,5%. “Nos preocupa mucho el cambio sociocultural y socioeconómico de España, que es ya el primer país en el retraso en la maternidad”, ha subrayado este médico, quien ha recordado que la edad de la madre es una de las principales causas de parto prematuro.

“¿Qué se puede hacer desde las administraciones para reducir el incremento en la prematuridad que genera unos costes altísimos?”, ha preguntado el doctor Sánchez. Los tratamientos de reproducción asistida, los estilos de vida y factores genéticos son otras de las causas, si bien hay partos prematuros qué no se sabe por qué se producen, ha apuntado Ester Sanz, neonatóloga del Hospital Gregorio Marañón y miembro del comité científico del congreso.

Sus manifestaciones han llegado en la rueda de prensa de presentación del XXVII Congreso de Neonatología y Medicina Perinatal que se celebrará del 2 al 4 de octubre. Uno de los temas que se van a abordar es el límite temporal para la viabilidad en prematuros, fijado “claramente” en la semana 22 de gestación, “un suelo del que podemos bajar” con los recursos actuales, ha dicho el doctor Sánchez, presidente del congreso.

La semana 22, frontera de la vida de un prematuro

Ha explicado que apenas una semana más tarde, en la 23, la supervivencia ya aumenta, “lo hace de manera extraordinaria” en la 24, y casi se triplica en la 25: “hay una zona gris entre la 22 y la 25 en la cual cada vez más niños pueden sobrevivir fuera del útero materno”.

La doctora Sanz ha asegurado que el objetivo es mejorar la supervivencia sin aumentar las secuelas a largo plazo, como el desarrollo neurológico, los problemas respiratorios derivados de la inmadurez pulmonar y aspectos relacionados con el crecimiento y la nutrición. Estas secuelas disminuyen conforme aumenta la semana de gestación: por encima de la 28 el 100% no tienen; en la 25, entre un 75-80%, y en la semana 22, solo entre un 1 y un 4%.

El doctor Sánchez ha subrayado que España es uno de los países con mejor resultado en salud neonatal y ha lamentado “salir en las noticias solo por los récords”, tras lo cual ha exigido el reconocimiento de la especialidad de neonatología. Denuncia que “no se invierte porque son pocos pacientes”, pero asegura que el nivel técnico en nuestro país en la medicina pública es “envidiable” y “excelente”.

No obstante, ha asegurado que más importante que la tecnología es el equipo humano, en el que las enfermeras juega un papel esencial. De hecho, ha apuntado que el 70% de los resultados en salud en neonatología “se deben al enorme esfuerzo” de la enfermería. “No hay tecnología que supere un buen nivel de competencia de la enfermería y unos padres integrados en el ciudadano de los hijos”.



MÁS INFORMACIÓN

¿Deseas opinar sobre este artículo?
Facebook
%d bloggers like this: