Debate demócrata: Bernie Sanders y Elizabeth Warren se enfrentan a candidatos moderados – EEUU y Canadá – Internacional




La división en el Partido Demócrata entre izquierdistas y moderados estalló el martes y este miércoles durante el segundo debate de sus aspirantes a la Casa Blanca, con Bernie Sanders y Elizabeth Warren imponiendo la receta progresista con la que pretenden derrotar a Donald Trump en 2020 y con el exvicepresidente de Barack Obama, Joe Biden, atacado por haber hecho parte de un gobierno en el que hubo deportaciones.

Lejos del esperado enfrentamiento entre Sanders y Warren el martes, los candidatos más populares de la noche, los senadores fueron de la mano contra un grupo de moderados muy por debajo de ellos en las encuestas y liderado por el excongresista John Delaney.

No entiendo por qué alguien se toma la molestia de presentarse a presidente de Estados Unidos para hablar sobre lo que no podemos hacer y para lo que no debemos luchar“, dijo Warren sobre sus compañeros demócratas moderados, a los que llegó a acusar de usar argumentos de los republicanos.

“Estoy un poco cansado de los demócratas con miedo de las grandes ideas, los republicanos no tienen miedo de las grandes ideas”, dijo Sanders por su parte, al recordar la gran rebaja impositiva impulsada por Trump.

Estoy un poco cansado de los demócratas con miedo de las grandes ideas, los republicanos no tienen miedo de las grandes ideas

El debate del martes, que tuvo lugar en Detroit (Michigan) y fue organizado por la cadena CNN, giró en un inicio alrededor del sistema de salud, donde Sanders y Warren son los únicos que defienden un modelo totalmente público conocido como “Medicare for all“, que contempla la supresión de las aseguradoras privadas.

“¿Por qué tenemos que ser tan extremistas?”, cuestionó Delaney, al presentarse como el único candidato con experiencia en el “negocio de la salud”.

“Con todo el respeto -dijo-, no creo que mis colegas entiendan el negocio”. “¡No es un negocio!”, respondió Sanders, que defendió la salud como un “derecho humano” al que tendrán acceso de forma gratuita no solo todos los estadounidenses, sino también los inmigrantes irregulares si él llega a la Casa Blanca.

Debate demócrata

Una de los puntos claves de la campaña demócrata es la lucha por un sistema de salud universal. Mientras que Sanders y Warren la defienden, los moderados no se deciden a apoyarla.

En ese punto, el congresista Tim Ryan unió esfuerzos con Delaney y dijo que la propuesta de Sanders creará un efecto llamada y defendió que los sin papeles paguen por su salud.

El enfrentamiento en el ámbito de la salud se reprodujo, aunque con menos tensión, con la migración, donde todos coincidieron en señalar a Trump como el enemigo común pero difirieron en el fondo de la cuestión.

“Tenemos a 100.000 personas en la frontera en estos momentos. Si descriminalizamos la entrada, si damos salud gratuita para todos, tendremos a muchos más”, dijo el gobernador de Montana, Steve Bullock, de nuevo confrontando a Sanders y Warren.

Si una madre y su niño hacen un camino peligroso de miles de millas, bajo mi punto de vista, no son criminales.

“Si una madre y su niño hacen un camino peligroso de miles de millas, bajo mi punto de vista, no son criminales”, dijo Sanders.

Con la división entre las dos almas del Partido Demócrata patente, fue Ryan quien puso sobre la mesa el temor de los centristas: un candidato a la izquierda del espectro no tiene posibilidades de ganar las elecciones frente a Trump.

“Hemos hablado de discriminalizar la frontera, y hemos hablado de darle salud gratuita a los sin papeles cuando a tantos estadounidenses les cuesta pagar su salud. Francamente no creo que con esta agenda podamos avanzar”, dijo Ryan.

Debate demócrata

Además de Sanders, Warren, Delaney, Ryan y Bullock, participaron del debate Pete Buttigieg, John Hickenlooper, Amy Klobuchar, el excongresista Beto O’Rourke y la escritora Marianne Williamson.

Un argumento al que respondió Warren: “Recuerdo cuando la gente decía que Barack Obama no podía ganar. Recuerdo cuando la gente decía que Donald Trump no podía ganar. Y aquí estamos”.

Lo entiendo -añadió-. Hay mucho en juego y la gente tiene miedo. Pero no podemos elegir a un candidato en el que no creemos porque estamos demasiado asustados para hacer otra cosa. Y no podemos pedir a la gente que vote por un candidato en el que no creemos”.

La senadora defendió llevar a Estados Unidos un “gran cambio estructural que le dé a la gente una razón para salir y votar”.

Recuerdo cuando la gente decía que Barack Obama no podía ganar. Recuerdo cuando la gente decía que Donald Trump no podía ganar. Y aquí estamos

Durante el debate del martes, que se extendió durante dos horas y media, los candidatos también abordaron asuntos como la regulación de las armas, la deuda estudiantil, impuestos a la riqueza, la crisis climática y, en menor medida, la política exterior.

Además de Sanders, Warren, Delaney, Ryan y Bullock, participaron del debate de este martes el alcalde de South Bend (Indiana), Pete Buttigieg, el exgobernador de Colorado John Hickenlooper, la senadora Amy Klobuchar, el excongresista Beto O’Rourke y la escritora Marianne Williamson.

Biden, blanco de ataques en debate de este miércoles

Por su parte, en el debate de este miércoles, los aspirantes demócratas utilizaron las deportaciones de migrantes indocumentados en el Gobierno de Barack Obama para atacar a quien fuera su vicepresidente, Joe Biden, favorito a quedarse con la candidatura de ese partido de cara a las presidenciales de 2020.

El tema se coló en medio de la segunda jornada del debate de los aspirantes a la candidatura demócrata, en momentos en que la política migratoria del presidente, Donald Trump, ha sido blanco de críticas, en especial por parte de grupos proinmigrantes.

Debate demócrata

Los precandidatos del miércoles (de i. a d.) Michael Bennet, Kirsten Gillibrand, Julian Castro, Cory Booker, Joe Biden, Kamala Harris, Andrew Yang, Tulsi Gabbard, Jay Inslee y Bill De Blasio.

“Lo que necesitamos son políticos que realmente tengan algo de agallas en este tema”, le espetó Julián Castro, exsecretario de Vivienda y Desarrollo Urbano del Gobierno de Obama, al ahora exvicepresidente, quien aseguró antes que no lo había escuchado hablar al respecto cuando hizo parte de la anterior Administración.

Biden repostó al ataque asegurando que tiene “las agallas suficientes para decir que su plan (de Castro) no tiene sentido”.

Pero fue entonces cuando el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, quien cargó contra
Biden, al preguntarle si trató de detener las deportaciones.

“Yo era vicepresidente. No soy el presidente. Mantengo mi recomendación en privado”, se defendió Biden, quien destacó que Obama intentó encontrar un camino para concederle la ciudadanía a los beneficiados por el programa Acción Diferida (DACA). Ese beneficio fue aprobado en 2012 por Obama y ha frenado la deportación de unos 750.000 indocumentados que llegaron de niños al país, conocidos como “dreamers” (“soñadores”).

Yo era vicepresidente. No soy el presidente. Mantengo mi recomendación en privado

La embestida contra el exvicepresidente no paró y el senador Cory Brooker se sumó a las voces críticas. “Invoca al presidente Obama más que nadie en esta campaña. No puede hacerlo cuando es conveniente y esquivarlo cuando no lo es”, cuestionó Brooker a su compañero de escenario. La segunda jornada del debate de los demócratas reunió además a los senadores Michael Bennet, Kamala Harris y Kirsten Gillibrand, a la congresista Tulsi Gabbard, al gobernador de Washington, Jay Inslee, y el empresario Andrew Yang.

EFE



MÁS INFORMACIÓN

¿Deseas opinar sobre este artículo?
Facebook
%d bloggers like this: