Entrevista con el director de la película ‘Huérfanos de Brooklyn’ – Cine y Tv – Cultura




“Traté de combinar algo de color hoy”, le dice Willem Dafoe a Edward Norton en una sala de espera del teatro Walter Reade del Lincoln Center en Nueva York antes de salir al escenario. Los actores estaban comparando trajes y asegurándose de que no estuvieran vestidos muy similares, minutos antes hablar con la prensa sobre Huérfanos de Brooklyn (Motherless Brooklyn), la cinta sobre un detective con síndrome de Tourette que cerró el festival de cine de Nueva York.

La película ha generado muy buenas críticas, especialmente por la actuación de Norton, quien, además de protagonizarla, la escribió, produjo y dirigió. Huérfanos de Brooklyn cuenta la historia de Lionel Essrog, un detective en el Brooklyn de los años 50 con una memoria fotográfica y un caso severo de tics involuntarios que se embarca en la misión de encontrar a los asesinos de su jefe y de paso descubre las fuerzas oscuras que controlan la planeación urbana de Nueva York.

Más que una película noir de detectives, Huérfanos de Brooklyn se puede ver como una mirada a la ambición, avaricia, intolerancia y el encanto oscuro del poder que han jugado en la política y que siguen jugando.

Norton habló sobre el desafío de desempeñar tantos cargos en el proyecto y cómo su personaje resulta un héroe inusual.

Pasó casi dos décadas desarrollando este proyecto, ¿cómo fue ese proceso?

Tenía amigos comunes con Jonathan Lethem (autor de la novela en la que está basada la película). Sabía sobre él y su carrera como escritor en Nueva York. A mediados de los 90 alguien me dijo que había escrito este libro sobre un detective con el síndrome de Tourette. Y nada dice más de mi sentido ambicioso de actor que conseguir una fotocopia del manuscrito antes de que el libro fuera publicado.

Quedé muy impresionado con este personaje que había escrito. Esta confusión de paradojas, diversión, emotividad, simpatía, todo. Y desde la primera página, y espero que eso lo hayamos logrado en la película, Jonathan nos logra poner dentro de la cabeza de Lionel, y eso transmite una intimidad inmediata. Creo que lograr eso es muy difícil: generar una empatía inmediata que nos hace decir “voy con este tipo a cualquier parte”. Pensé que esa era una idea muy irresistible.

¿Por qué tomo la decisión de transferir la historia de los años 90 a los años 50?

Jonathan y yo hablamos de la dosis de metarrealismo que hay en sus libros. Minna (en la película interpretado por Bruce Willis) y la agencia de detectives se sienten como si estuvieran en un rincón de Brooklyn que se ha quedado estático en el tiempo. Pensé que cómo esta escrito el libro, la única forma de hacerle justicia era realizar la película ambientada en los años 50, y Jonathan, por fortuna, me dijo que creía que las adaptaciones muy fieles no tendían a ser buenas, así que me dio carta blanca para hacer lago totalmente diferente y me sentí libre.

¿Cómo logró equilibrar los papeles de escritor, director, productor y protagonista?

Fue eficiente. Mis conversaciones conmigo mismo resultaron sin problemas (risas). Para ser honesto, hubo momentos en los que realmente pensé que debería concentrarme en la interpretación, después de haber escrito el guion. Muchos de nosotros hemos sido inspirados por personas que asumieron el mismo desafío como Orson Welles (que produjo, coescribió, dirigió y protagonizó Citizen Kane), no es que quiera compararme con él, pero eso me ayudó a navegar las diferentes etapas de nerviosismo durante la realización: saber que personas que admiro pasaron por cosas similares y terminaron haciendo algo muy interesante.

Huérfanos de Brooklyn se puede ver como una mirada a la ambición, avaricia, intolerancia y el encanto oscuro del poder que han jugado en la política y que siguen jugando

Pero en la práctica, ¿cómo se dio esto?

Creo que todo fue muy ejecutable. Lo que me dio más ansiedad fue tener un impacto negativo en la calidad de la interpretación de los otros actores, pero mi solución fue buscar específicamente actores que por su entrenamiento en teatro, por sus antecedentes y por la calidad de su trabajo sabía que llegarían al set con una interpretación completamente formada y lista y que necesitarían muy poco de mí.

El reparto de esta película fue mi propia ancla. Hicimos la película casi como una película independiente. Originalmente, solo teníamos 46 días de rodaje, lo cual fue un desafío a esta escala. Los temas que tienen lugar en la historia son grandes, cambios a escala social, y sets como la estación de tren Penn… necesitábamos ver esos fantasmas y nos preguntamos cómo lo íbamos a hacer con un presupuesto muy modesto, pero el asunto es que el talento de las personas fue la solución.

¿Qué tipo de investigación hizo para interpretar a alguien con síndrome de Tourette?

Es un síndrome extrañamente individualista. Se manifiesta de forma completamente diferente en cada persona. Eso me dio libertad creativa de escoger expresiones sintomáticas auténticas de diferentes personas. Me permitió hacer el caso de Lionel único. Hay documentales increíbles, conocí gente con el síndrome.

El reparto de esta película fue mi propia ancla. Hicimos la película casi como una película independiente. Originalmente, solo teníamos 46 días de rodaje, lo cual fue un desafío a esta escala

¿Alguna interpretación en particular que lo haya inspirado?

El mayor error en la interpretación de discapacidad en el cine es hacer que la lucha contra la discapacidad convierta al personaje en un santo. Una de mis actuaciones favoritas es la de Daniel Day-Lewis en Mi pie izquierdo, porque su personaje algunas veces es un hijo de perra que tiene ambición, lujuria, que tiene todas las dimensiones humanas. Y creo que las capas de humanidad hacen que Lionel no sea un guerrero, o un moralista, sino más bien alguien que ha sido muy apático toda su vida, hasta que esta mujer lo hace caer en cuenta de que debe luchar por algo.

Me gusta esa parte de su evolución, de cambiar la definición de lo que significa ser heroico. La condición es un factor, pero no es la historia.

CLAUDIA SANDOVAL GÓMEZ 
Para EL TIEMPO
Nueva York



MÁS INFORMACIÓN

¿Deseas opinar sobre este artículo?
Facebook
%d bloggers like this: