Estreno del video de Silvestre Dangond cantando ‘El santo cachón’ – Música y Libros – Cultura




Un santo en medio de un parque barranquillero (El Sagrado Corazón) corrió con la mala suerte de ser llamado ‘el santo cachón’, cuando por cerca de tres meses se fue la luz en el lugar y “se volvió ideal para las parejitas que no tenían pa’l motel”.

Así lo cuenta Robinson Damián, el cantante de Los Embajadores Vallenatos quien, desde que oyó por primera vez la canción, compuesta por Romualdo Britto a partir de esa anécdota, decidió incluirla en el álbum Borrachera donde quiera (1994), para no dejar de cantarla desde entonces.

Hay quien dice que el santo del parque le dio a Britto la inspiración que estaba buscando para un encargo de Los Embajadores Vallenatos. Damián comenta que pudo haber visto la luz grabada por Jorge Oñate.

“Pero hay canciones que a uno le llegan y a mí me llegó –afirma el villanuevero–. Se llamaba Ajuiciate mama y yo le cambié el título. Cuando la fuimos a grabar, allá en Discos Fuentes, les dije: ‘Ahora vamos a grabar El santo cachón’, así se quedó y fue un éxito full. Con esa canción viajamos a más de 20 países”.

El representó el apogeo de un equipo musical, el de Damián con el acordeonero santandereano Ramiro Colmenares, que duró 36 años desde que tocaron su primera parranda en 1981. “Solo hasta el año pasado nos dimos un espacio –relata el vocalista–. Él (Colmenares) está tocando con el hijo y yo voy con la agrupación. Estamos ensayando con Jairo de la Ossa. Lo que queda este año es hacer promoción de lo que hicimos con Silvestre Dangond, con miras al Carnaval de Barranquilla”.

Con Dangond, el artista más internacional del género vallenato en la actualidad, volvió a grabar la canción (esta vez, con el acordeonero Alvin Anaya, de Los Gigantes del Vallenato).

Y la expectativa es el video, que se estrena este 7 de diciembre, porque juntos recrearon el clásico videoclip en el que Damián estaba en el medio de un juego de espejos donde se caricaturizaba –aún más– la letra de una canción que pertenece al “estilo jocoso” del vallenato.

¿Cómo se grabó ese primer video, el de 1994?

El video original era pura recocha. Eso fue verse uno como de payaso, porque hasta pasaba un perrito al que le ponen unos cachos. Estamos hablando de hace 24 años. El taxista que nos llevó al lugar de grabación se quedó y es el que hizo de Llanero Solitario. Se trajo un caballito de palo que tenía el hijo.

Así que sí, salió chistoso. A la muchacha que nos maquillaba la pusimos de monja y a la señora que nos trajo los refrigerios la pusimos de viejita que se confesaba. Se grabó en Sopetrán (Antioquia) y no en la costa como todo el mundo cree. Se hizo en un estadero paisa. Ahora, con Silvestre, se grabó en Medellín.

Pero la experiencia hoy es muy distinta…

Esa gente de Silvestre es mu brava: trajeron como 30 extras y en una bodega de 500 o 600 metros cuadrados metieron palmeras, piscina, de todo. Se hizo en una sola toma también. Así que lo repetimos entero como diez veces. El video original se repitió unas 20 veces, entre las 6 a. m. y 6 p. m. de un mismo día. Este lo terminamos a las 3 p. m.

¿Cómo llegó Silvestre a ‘El santo cachón’?

El mánager nuestro, Fercho Meza, le contó que yo quería interpretar mis canciones con varios cantantes y que en El santo cachón él me acompañara. Pero Silvestre no estaba muy seguro.

Más adelante, oyó la canción en alguna fiesta y de pronto me llama Carlos Bloom (su mánager) y me lo pasa. Él me dice: “Maestro, ¿cómo está? ¿Qué hacemos, que tengo El santo cachón dándome vueltas en la cabeza?” Y yo le dije: ‘Lo que podemos hacer es grabarlo’. Y empezamos. Se hizo con el productor original, Iván Calderón (Los Gigantes del Vallenato), los mismos coristas, todo se quiso hacer igual y creo que puede ser un éxito.

¿Cómo se sintió cantando a dúo?

Lo mismo, porque llevo haciendo la canción por años. Silvestre está joven, pero mi voz se conserva y hacer el dúo fue un placer. A él le gusta que todo quede bien. Así que, cuando hacíamos el video, notó un sonido raro en la guitarra y me dijo: ‘Esto se puede hacer mejor. De aquí salgo corriendo al estudio a ver que quede perfecto’.

¿Sueña con toparse con otro ‘hit’ así?

Creo que no habrá otro. Pero de todos modos estoy contento de volver a una de las canciones que me sé de memoria. Ahora, trabajo este tiempo con Silvestre, hasta carnavales. Y el otro año voy a seguir buscando compositores, porque no se me quitan las ganas de seguir cantándole a la gente.

LILIANA MARTÍNEZ POLO
EL TIEMPO
Twitter: @Lilangmartin





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