Hipódromo de Hollywood inicia temporada empañada por muerte de caballos





 

El hipódromo estadounidense de Santa Anita, en Arcadia (California), conocido por atraer a famosos de Hollywood, arrancó este viernes su temporada de carreras de otoño en medio de la controversia por la muerte de decenas de pura sangres en sus pistas en el último año.

Al menos 31 caballos han muerto durante las carreras o los entrenamientos, el último de ellos registrado a comienzos de este mes mientras el animal era adiestrado.

Las carreras de otoño comenzaron hoy, además, bajo la presión de las autoridades estatales para garantizar la seguridad de los pura sangre.

El pasado lunes, el gobernador de California, Gavin Newsom, dijo en una entrevista al periódico New York Times que el ‘tiempo se acaba’ en caso no se realicen reformas significativas con respecto a la salud de los animales.

El parque, ubicado en el condado de Los Ángeles, se prepara para recibir el 1 de noviembre el Breeders’ Cup World Championships, una de las carreras hípicas más importantes del país y que en 2018 entregó más de 30 millones de dólares en premios.

Las carreras en el hipódromo tuvieron que detenerse durante la mayor parte del pasado mes de marzo mientras se realizaban exámenes en la pista.

Tras implementar una serie de medidas, la Junta de Carreras de Caballos de California dio vía libre para la apertura en abril, pero los caballos siguieron muriendo, lo que llevó a que una semana antes de concluir la temporada de primavera tanto la junta como el gobernador pidieran el cierre del hipódromo.

Al cierre de las actividades el pasado 23 de junio habían muerto 30 caballos.

No son buenos tiempos para un recinto que por décadas ha servido de escenario en películas como ‘The Story of Seabiscuit’ (1949), con Shirley Temple; ‘Nixon’ (1995) o ‘The Lone Ranger’ (2013), y que ha recibido la visita de estrellas como Lana Turner, Edgar Bergen, Jane Russell y Cary Grant.

Cerca de 2.000 caballos viven en Santa Anita Park, que recibe tanto a decenas de familias que hacen pícnic como a quienes acuden al elegante restaurante Turf Terrace, que tiene un estricto código de vestimenta.

Este hipódromo con centenares de trabajadores, la mayoría latinos, es una buena fuente de ingresos a las arcas del condado de Los Ángeles.

Las directivas del parque anunciaron en un comunicado a principios de esta semana que contarán con un equipo de inspección veterinaria de siete miembros para las carreras de otoño.

El equipo ‘revisará todos los caballos que hayan avisado con 48 horas de anticipación para hacer ejercicio, ya sea en la pista principal de una milla, y también revisará todos los caballos que ingresaron para correr en las carreras’, señalaron.

EFE



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