Los días de la ballena muestra una Medellín sin violencia explícita – Cine y Tv – Cultura




Con la idea de contar una Medellín distinta, Catalina Arroyave se sentó a escribir el guion de Los días de la ballena. Fue un corto que al robustecerse se convirtió en el primer largometraje de la realizadora paisa.

Sí. Los días de la ballena transcurre en las calles, pero no retrata la Medellín marginal, la de violencia explícita, sino una donde la muerte y las amenazas son apenas “una sombra”. Arroyave quería una ciudad en la que viviera gente como ella, un universo más cercano.

“Ahí se me atravesó el mundo del grafiti –cuenta la directora y guionista del filme, que se encuentra en las salas de cine–. Apareció como una forma ideal para unir los temas que se me agolpaban dentro en ese momento: desafiar los poderes establecidos, el amor en la juventud y la tensión familiar”.

En Los días de la ballena, Cristina y Simón son amigos, grafiteros y muralistas, que pintan en su ciudad, desafiando la ley de las calles. Hasta que deciden cubrir con su arte una amenaza en una pared. Allí se convierten en el objetivo de una banda criminal.

“El conflicto gira alrededor de una pared y se diferencia de otras películas que se han hecho sobre Medellín porque es más una aproximación al interior de los personajes, sus emociones, conversaciones, relaciones, vínculos. Por eso, en lugar de tratar de contar muchas cosas con las que no iba a poder, lo que intenté fue poner el foco sobre unos pocos elementos que podían contar un universo más amplio”, expone.

Arroyave, una comunicadora social formada como cineasta en Argentina y Cuba, no solamente le da una importancia fundamental al arte urbano en su película, sino al papel de la mujer al ejecutarlo. “Cuando empecé la investigación, sentí que había una analogía entre hacer grafiti y hacer cine: las historias de las mujeres grafiteras se parecían a la mía. Desde muy jóvenes, las mujeres tenemos que abrirnos paso, meternos en lugares muy difíciles, donde no hay respeto, sino más bien una burla por lo que uno está haciendo”, recuerda.

Para ella era fundamental que Los días de la ballena fuera protagonizada por una chica, artista urbana, y en la capital antioqueña porque “en Medellín a las mujeres nos han estigmatizado como muñecas de adorno, por ese estereotipo de la belleza que hay allá. Cuando estaba en la creación de la historia, pensaba en todas esas mujeres que llevan años intentando abrirse paso en contextos machistas y complejos”.

La producción cuenta, entre otras, con las actuaciones de Laura Isabel Tobón, David Escallón, Christian Tappan y Carlos Fonnegra, conocido como Kaztro, vocalista y compositor de la agrupación de rap paisa Alcolirykoz.

Otro de los aspectos llamativos de Los días de la ballena es su eslogan: ‘Ser valiente es chimba’, que, según cuenta Arroyave, es la adaptación al paisa de la frase de Así habló Zaratustra, de Nietzsche: ‘Ser valiente es bueno’.

“Intenté por todos los medios que esa frase entrara en el guion, en algún diálogo o momento, porque la película tiene que ver mucho con la valentía. Pero no fue posible, y la frase se me quedó en la cabeza. Cuando estábamos planeando la promoción, hablábamos de que si la historia fuera un homenaje a alguien, sería a los valientes. Así que hicimos la ‘traducción’ al paisa. A mí me parece muy bello, porque la gente que nos ha dado su retroalimentación se emociona al saber que estamos en un país donde es muy difícil ser valiente”.

Sofía Gómez G.
Cultura
@s0f1c1ta



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