Muerte de Rick Ocasek y su legado – Música y Libros – Cultura




Rick Ocasek fue sencillamente el creador de la más significativa institución del new wave americano: The Cars. Obvio, en esos finales de los años 70, Talking Heads o Devo, por ejemplo, estuvieron a la par de esa expresión en Estados Unidos para un movimiento que era auténticamente británico.

Pero The Cars redondeó esa práctica en que la tradición del rock and roll, en su forma más sofisticada, conjugó de manera única y sin igual guitarras, sintetizadores, y melodías de matiz pop, que redundaron entre aspectos comerciales, reflejados evidentemente en sus canciones más conocidas, y de momentos oscuros, experimentales, que son tal vez lo más maravillosos de su propuesta.

Ocasek fue un verdadero arquitecto musical. El sonido original de su banda jamás fue siquiera imitado

Ocasek falleció el pasado domingo 15 de septiembre a los 75 años de edad y con su muerte, de manera automática, se revivió esa fabulosa historia de esta agrupación que rompió los moldes del rock americano. Ocasek fue primero un nómada del rock que encontró en Benjamin Orzechowski (conocido como Benjamin Orr), su gran socio de aventura musical. Primero como Milkwood en 1972, y cuatro años más tarde como The Cars, junto al guitarrista Elliot Easton, el teclista Greg Hawkes y el baterista David Robinson.

Ocasek fue un verdadero arquitecto musical. El sonido original de su banda jamás fue siquiera imitado y sus álbumes, en especial sus dos primeros, The Cars (1978) y Candy-O (1979), concretan un mundo sonoro maravilloso.

No se debe desconocer que en ese logro, como se evidenció igualmente en sus dos siguientes producciones, la labor del productor británico Roy Thomas Baker fue fundamental. Sin perder la esencia, y con un sentido auténticamente comercial, fue Heartbeat City (1984), producido por Robert John ‘Mute’ Lange, el disco de The Cars que le dio un sentido de universalidad, convertido además en uno de los álbumes más significativos de esa década.

The Cars poco sobrevivió a la carga de los años y Ocasek se aventuró en solitario con su estilo, su único y gran estilo, pero para su infortunio sus discos pasaron tan desapercibidos como la grandeza de su música, con un solo éxito reconocido, Emotion in Motion, en 1986.

La reedición de The Cars en 2011 con Move Like This pasó casi como una anécdota.

Daniel Casas
Periodista musical@danielcasasc





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