Protestas en Ecuador | En Profundidad




El pasado 1 de octubre el presidente Lenín Moreno anunció una serie de medidas económica que desataron una ola de protestas en todo el país. La decisión generó protestas en el país, registradas con mayor intensidad en Guayaquil y Quito (capital). 

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El “paquetazo económico” de Moreno prevé la eliminación de los subsidios a los combustibles fósiles, vigente desde hace 45 años. Con la liberación de los precios, las gasolinas extras y ecopaís pasaron de costar 1,85 dólares a 2,39 por galón, mientras que el diésel aumentó de 1,03 dólares a 2,28 por galón. 

Asimismo, Moreno dispuso la reducción de las vacaciones para los trabajadores públicos de 30 a 15 días, y determinó que deberán donar un salario de su sueldo mensual.

Con estas medidas, Moreno pretende acceder al programa de préstamo del Fondo Monetario Internacional (FMI), por un monto de 4.200 millones de dólares. 

Entretanto, los manifestantes exigen a Moreno levantar las medidas que, aseguran, van a perjudicar a los más vulnerable, al encarecer los costos de los bienes y servicios.

“No voy a cambiar la medida, que quede claro, se eliminó el subsidio, se acabó la zanganería”, aseveró Moreno el pasado 4 de octubre a la petición de los manifestantes de revocar las medidas.

¿Qué ocurre en las calles de Ecuador?

Las protestas iniciaron el pasado 2 de octubre, junto con un paro anunciado por los transportistas. Inmediatamente, otros sectores de la sociedad se plegaron a la jornada de rechazo contra el “paquetazo económico”. 

Ante la situación, el Gobierno ecuatoriano anunció la suspensión de las clases y decretó un estado de excepción en todo el territorio nacional, que está vigente por 30 días. Con esta disposición aumentó el número de efectivos policiales y militares. 

Asimismo, Moreno anunció que movería la sede de su Gobierno hacia Guayaquil, y acusó al expresidente Rafael Correa y al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, de conspirar para desestabilizar su gestión. 

Poco a poco, las manifestaciones en las calles fueron ganando respaldo, como el de los indígenas de la región Sierra y Amazonía. Ahora, miles de miembros de los pueblos originarios se mantienen concentrados en el parque El Arbolito de la capital ecuatoriana. 

La represión contra los manifestantes

La policía de Ecuador y militares salieron a reprimir las manifestaciones. De acuerdo con cifras de la Defensoría del Pueblo, para el 10 de octubre se registraron cinco muertos en medio de las protestas. 

Algunas de las víctimas pertenecen al Movimiento Indígena y Campesino de Cotopaxi (MICC), que denuncia la violencia desmedida de la policía y militares. 

En varias oportunidades, han tomado a un manifestante entre varios uniformados, lo rodean y le caen a golpes, reportó la organización indígena. 

Por su parte, la Fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos (INREDH) repudió la detención arbitraria de manifestantes, periodistas y comunicadores populares. 

Para el 9 de octubre, el Gobierno de Ecuador informó que la cifra de detenidos ascendía a los 714. 

El papel de la prensa privada 

Durante las protestas han sido numerosas las críticas a la prensa privada de Ecuador, que ha ocultado y manipulado lo que ocurre en las calles de Ecuador. 

El expresidente ecuatoriano Rafael Correa calificó como vergonzosa la actuación de la presa en esta nación, que ha establecido de forma “descarada” una relación de complicidad con el Gobierno de Moreno. 

“Estos medios tiene su títere y lo han defendido en todo, manipulando la información”, aseveró el exmandatario en entrevista a RT. 

Pese a esto, las redes sociales han servido de escenario para denunciar el comportamiento de las fuerzas de seguridad ecuatorianas frente a las manifestaciones. 







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