¿Qué es la Fiebre del Nilo Occidental?




Cartel avisando del Virus del Nilo Occidental en Los Ángeles, California.
Polylerys / WIKIPEDIA

Este sábado, la Junta de Andalucía ha activado la alerta sanitaria tras detectarse un caso de Fiebre del Nilo Occidental en un caballo en Almonte (Huelva). ¿Qué es la Fiebre del Nilo? ¿Cómo se transmite? ¿Es peligrosa para los humanos?

La Fiebre del Nilo es la enfermedad que provoca el virus del Nilo Occidental. Empezó a extenderse desde el África subsahariana al resto de África, Oriente Medio, Asia Menor y Europa Oriental, y más recientemente, a Norteamérica y Extremo Oriente.

Crece y se propaga entre aves (los córvidos —cuervos, urracas…— son los más sensibles y donde más mortandad hay) y el contagio se produce mediante la picadura de mosquitos del género Culex. Las otras especies afectadas son la humana y la equina. Los caballos infectados no pueden transmitir directamente la enfermedad a los humanos. Hay casos documentados de infecciones en seres humanos por trasplantes de órganos, transfusiones sanguíneas y la leche materna y se ha notificado un caso de transmisión transplacentaria de la madre al hijo.

La infección es asintomática en el 80% de las personas infectadas. El resto puede presentar fiebre, dolores de cabeza, cansancio, dolores corporales, náuseas, vómitos y a veces, erupción cutánea y agrandamiento de los ganglios linfáticos. Los síntomas de afección grave son dolores de cabeza, fiebre muy alta, rigidez de nuca, estupor, desorientación, coma, temblores, convulsiones, debilidad muscular y parálisis, si bien los presentan 1 de cada 150 afectados y sobre todo, en personas mayores de 50 años o inmunodeprimidas. El periodo de incubación suele durar entre 3 y 14 días.

En el caso de los pájaros, las infecciones son asintomáticas, aunque en los córvidos existe una alta mortalidad sin síntomas previos. En los caballos, los síntomas son obnubilación, anorexia, visión dificultosa, movimientos masticatorios en vacío, incapacidad para tragar, ataxia, contracciones musculares, parálisis parcial, desplazamientos en círculos y alteraciones de la conducta (se alternar períodos de hiperactividad con otros de depresión). La fiebre no es constante y el animal puede entrar en coma y morir.

Si bien sí hay vacuna para caballos, no existe para seres humanos. El tratamiento consiste en terapias de apoyo, pero sólo el 10% de los pacientes con infecciones graves muere.



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