¿Qué tan malo es consumir comida de paquete? – Salud




–  Dicen que tienen sabor a pollo, pero ¿realmente es pollo?
Afirman que no tienen azúcar, ¿qué tan cierto es?
Se lee en sus empaques que saben a fruta, ¿será que sí tienen fruta?

Si de mentiras se trata, el primer gran engaño tras los paquetes es usar la palabra alimentos para nombrarles, ya que debido a su forma de elaboración industrial se han denominado productos procesados y ultra procesados (comestibles procesado/ultra procesados).

Su aspecto, composición y sabor es el resultado de la adición de una serie de sustancias que le dan apariencia, olor y color de los alimentos, sin esto implicar que realmente lo sean.

Algunos mitos y verdades:

* No son saludables: es importante entender que estos contienen, según sea el caso, azúcares añadidos, grasa o sal (sodio), ingredientes que conducen a la aparición de enfermedades crónicas como la diabetes mellitus, enfermedades cardiovasculares, obesidad, entre otras.

Qué te comes

Enseñe desde niños a sus hijos a entender la diferencia entre alimentos y productos procesados.

*No contienen ‘saborizantes naturales’:   adiciones como el sabor a pollo o a limón no son derivados de alimentos, sino de sustancias que pretenden semejar sus sabores.

*No tienen vitaminas naturales: en su composición se incluyen vitaminas sintéticas que en ningún momento reemplazan las vitaminas y los nutrientes que se encuentran en los alimentos naturales.

*La letra pequeña importa: la información nutricional se presenta de una manera que no es comprensible para el consumidor, con letra pequeña y cifras en porcentajes del valor diario que por lo general no son entendibles para los usuarios.

*Que duren, no significa saludables: la comida fresca y natural se pueden deteriorar en tiempos cortos, en cambio los productos procesados y ultra procesados tienen una vida útil demasiado larga. Esto se debe a que tienen adición de preservativos químicos.

* El número de porciones hace la diferencia:  fíjese muy bien en el número de porciones que tienen los empaquetados, casi siempre son elaborados para dos, tres, cinco, seis, ocho porciones, esto quiere decir que usted, no puede consumir solo ese producto.

* Las promociones no son un “ahorro” para su salud: a pesar de que se presenten en “promoción” de pague uno y lleve dos, no suelen ser más económicos que productos frescos  como las frutas.  

Recomendaciones de los expertos

El consumo de estos productos –entre ellos los paquetes- es una de las causas que conducen a la aparición de enfermedades crónicas no transmisibles como el sobrepeso, la diabetes, enfermedades cardiovasculares, etc.

Según la Encuesta Nacional de Situación Nutricional (ENSIN 2015), este consumo ha ido aumentando consecuencia de factores como la globalización, el cambio climático, el desplazamiento de los habitantes del campo hacia la ciudad y, con ello, el envejecimiento del campo y la disminución en la producción.

El resultado es que actualmente el 56% de la población adulta y el 25% de la población de niños en edad escolar presenten exceso de peso.

Aunque estos productos cumplen con todas las normas técnicas y sanitarias en su elaboración, en las manos del consumidor está la decisión de comprarlos o no, lo cual hace importante el estar bien informado.

Teniendo en cuenta estos puntos, desde la FAO es importante hacer una invitación a construir hábitos saludables desde la casa, el colegio o en el trabajo.

Además incluir en su día a día acciones como:

• Incluir frutas en las loncheras de los niños y en los refrigerios de su jornada laboral
• Ofrecer en sus fiestas pasabocas naturales (queso, trozos de frutas o verduras que puede acompañar con salsas preparadas en casa).
• Hablar en el colegio de sus hijos para que se fomente el consumo de frutas.
• Dar ejemplo, coma alimento frescos frente a sus hijos.
• Acostúmbrese a llevar agua y alguna fruta cuando salga.
• Fomentar en sus hijos el consumo de agua, leche, jugos naturales sin adición de azúcar.
• Consumir los alimentos naturales, dígale ¡No! a los desperdicios de alimentos.

Recuerde que no hay alimento malo sino dietas mal balanceadas.

Este #QuéTeComes fue hecho en alianza con el área de Alimentación y Lucha
contra la Malnutrición de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Para cualquier comentario o sugerencia puede escribir al correo diarav@eltiempo.com



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