RCN anda loquito, columna de Ómar Rincón – Cine y Tv – Cultura




RCN promete al televidente que #nos gusta verte, pero el televidente no quiere verlo. Caracol dice que nos mueve la vida, y no mueve nada pero gana en ‘rating’.

La debacle de RCN tiene su corazón en el noticiero que perdió credibilidad y legitimidad hasta entre los uribistas. No es un mal noticiero; es más, es muy parecido al de Caracol. ‘Noticias RCN’ perdió su vínculo con los televidentes por su actitud antipaz, ese deseo de defender a su dueño Postobón y la marca Gurisatti.

Caracol domina la franja de las 8 p. m. con lo mismo de siempre, o sea ‘El desafío’ o ‘Yo me llamo’, o como se llame su concurso. Siempre repite la misma emoción.

RCN ha intentado con concursos muy parecidos a los de Caracol y pierde; intentó telenovela y tampoco; ahora propone ‘Más lejos, más cerca’, un programa muy emocional sobre los sentimientos que despierta una despedida o un recibimiento en los aeropuertos. Y le fue peor.

Más lejos, más cerca es un buen programa que cuenta historias que hacen suspirar, lagrimear y reír. Bien hecho, en estilo testimonial, recrea las emociones que se juegan en cada destino. Pero es muy reiterativo ya que no hay continuidad ni serialidad, cada historia puede ser maravillosa, pero termina pareciéndose a la anterior.

Es muy débil frente a ‘Yo me llamo’, que pone a cantar al televidente y lo eleva a juez musical. Con esta apuesta RCN pareciese que dijera: nos declaramos derrotados, hemos decidido no competir.

A las 9 de la noche, RCN presenta ‘La ley del corazón 2’, una excelente producción, con buenos actores, historias maravillosas y una realización cuidadosa. Una ficción recursiva que emociona y debería seducir al televidente. Pero no logra mucho.

Caracol presenta ‘Loquito por ti’, otra comedia musical muy parecida a las de siempre. Y con eso vuelve y gana el televidente.

Después de vallenatos, reguetón, salsa, ranchera llega ahora el ritmo tropical para contar la misma historia: el triunfo de la dedicación, la fuerza del carácter, el humor colombiano, el amor como destino.

Una historia fácil de ver y que cumple con el pacto de las 9 p. m.: una historia musical donde el colombiano recursivo se vuelve estrella. Y el televidente le responde con cariño y ‘rating’.

Los únicos productos que sacan la cara por RCN son ‘La rosa de Guadalupe’ y el fútbol de vez en cuando. RCN debe reinventar su marca para volver a quererlo. Y para eso debe abandonar los estudios y sus figurones e ir a donde el ciudadano, mezclarse con él, enamorarlo de nuevo.

RCN debe demostrar que quiere hacer otra cosa, no simplemente hacer buenos productos. Pedirles perdón a los televidentes por su constante cambio de horarios, hacer un noticiero con nuevas caras y en otro formato, intentar programas que cumplan con su promesa (#nos gusta verte). Por ahora, RCN anda loquito y no sabe qué hacer.

ÓMAR RINCÓN
Crítico de televisión
orincon61@hotmail.com



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