¿Trabajar más horas ayuda a tener más éxito y a “cambiar el mundo”? Desmontando la propuesta de Musk




Elon Musk, durante el Congreso Internacional de Austronáutica, en Adelaida, Australia, el 29 de septiembre de 2017.
MORGAN SETTE / EFE

“Nadie ha cambiado el mundo trabajando 40 horas a la semana“. Es la filosofía de vida que Elon Musk, fundador de la compañía de coches eléctricos Tesla, se encarga de difundir desde hace años cada vez que está ante un micrófono o un teclado. En su opinión, además, tan magno objetivo solo es posible si, al menos, uno dedica 80 horas a la esfera laboral. Los picos de 120 son bienvenidos.

El cómputo del multimillonario supondría trabajar desde 11 horas al día de media, incluyendo el fin de semana. Él lo hace. Pero a costa, reconoce abiertamente, de su conciliación personal, de un importante trastorno del sueño y de pasar noches en el suelo de la fábrica. Su último año, ha asegurado, ha sido tan “insoportable” que hasta el “dolor” ha hecho presencia en su cuerpo; hasta Arianna Huffington, también gurú tecnológica, le llamó la atención en público.

¿Puede ser esto realmente inspirador? “Cualquier lector de la noticia no parece que pueda aceptar de buen grado el trabajar 20 horas al día”, afirma a 20minutos Antonio J. Alonso Sampedro, business coach y economista. Y aunque la repercusión de unas declaraciones de alguien como Musk en la opinión colectiva “es indudable”, apunta, “parece difícil que trasciendan”.

Musk es CEO (consejero delegado) de cuatro compañías: Tesla, SpaceX, Neuralink y The Boring Company. Antes fundó y vendió la plataforma de pago PayPal. Cree que podría vivir en Marte en menos de 10 años y pretende fusionar cerebros humanos con máquinas. A pesar de sus extravagancias y comportamientos erráticos de los últimos meses, su éxito es estudiado en todo el mundo y comparado con los de Jeff Bezos (Amazon) o Steve Jobs (Apple).

“El éxito es un concepto personal e intransferible” y, por tanto, “su medición responde a parámetros individuales”, señala Alonso en respuesta a un cuestionario por correo electrónico. No obstante, si se entiende por éxito el ascender y el cobrar más, el coach detalla que entonces será el resultado de encontrar un equilibrio entre “la actitud, la aptitud y el esfuerzo” y de saber cuál de esas cualidades hay que potenciar más.

La agenda de un CEO

El pasado mes de junio, Harvard Business Review publicó un estudio sobre la figura de los CEO y su gestión del tiempo. Dos profesores siguieron durante tres meses a 27 directivos con este cargo (25 hombres y dos mujeres), pertenecientes a compañías con una media de ingresos de 11.000 millones de euros anuales. Los resultados son esclarecedores.

Los directivos analizados trabajaron 9,7 horas diarias de media, 3,9 cada día del fin de semana y 2,4 en vacaciones. En suma, 62,5 a la semana de media. El estudio explica que estas jornadas, que incluyen viajes, forman parte del puesto. Por eso, “tienen que establecer límites” si quieren preservar su salud y sus relaciones personales. La mayoría de los sujetos del estudio así lo admitieron.

También señala el estudio que los CEO llegan a pasar el 72% de su tiempo de trabajo, de media, inmersos en reuniones. Y que su trabajo tiene consecuencias muy importantes, buenas y malas, para los trabajadores de las empresas, los clientes, la creación de riqueza “e incluso las sociedades”. Los profesores señalan que la responsabilidad de estos profesionales es “enorme” y que tienen “difícil” hacerlo bien.

En opinión de Alonso, no obstante, no cabe una simple generalización sobre los directivos, ya que sus prácticas laborales “vienen condicionadas en su mayor parte por la ‘cultura’ de la empresa en la que prestan sus servicios”. Algunas compañías propician el presencialismo, otras lo penalizan. El tema de la jornada laboral, en todo caso, es sensible, más allá de debates paralelos sobre el huso horario o las posibles consecuencias sobre la salud.

‘Fichar’ en la empresa

Precisamente este miércoles, el Gobierno ha desvelado sus intenciones de obligar a los trabajadores a fichar en sus empresas, a la entrada y a la salida, con el fin de controlar las horas extraordinarias, se compensen o no. Lo hará con una reforma del Estatuto de los Trabajadores. “En los contratos deberán figurar las horas al día, semana, mes o al año contratadas”, según TVE.

Los sindicatos, que hace dos meses llegaron a proponer una reducción de la jornada “a las 32 horas”, apoyan la propuesta, en tanto en cuanto “el control horario es un elemento importante” en las empresas. “Es necesario que sepamos cuándo trabajan, cuánto y en qué condiciones lo hacen los trabajadores y las trabajadoras” ha dicho el Secretario General de UGT, Pepe Álvarez.

La cuestión es, volviendo a Musk, si “cambiar el mundo” es algo a lo que puede aspirar un trabajador medio, con un sueldo medio (o bajo). Para Alonso, “no tiene sentido” reducir esta ambiciosa meta “a un trabajar más”. “Debiera ser una aspiración de cualquier persona comprometida con su bienestar y el de sus descendientes, por lo que todos deberíamos contribuir a ello”, concluye. Cada uno, eso sí, a su manera.





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